Los sueños de Don Bosco

Escrito por humanidadesymedicina 19-04-2015 en sueños. Comentarios (0)

Juan Melchor Bosco Occhiena nace el día 16 de agosto de 1815 en Becchi, perteneciente en esta época al Reino de Piamonte-Cerdeña, regido por la Casa de los Saboya. La capital es Turín y es una ciudad de una gran actividad económica e industrial, a donde emigran una gran cantidad de campesinos con sus hijos pequeños y jóvenes en busca de trabajo en las fábricas pero con pésimos contratos. De esta forma, Don Bosco llega a Turín en 1841. En el año 1870 tiene lugar la unificación del territorio italiano. La última década del siglo XIX se va a caracterizar por las grandes transformaciones que aparecerán en el Mundo. Habrá una importante revolución industrial junto a grandes inventos y avances de las ciencias, al mismo tiempo que aparece una democracia moderna y un materialismo dialectico a los que se unirá el impresionismo artístico. El padre de Don Bosco, Francisco Luis Bosco era viudo y se había casado en segundas nupcias con Margarita Occhiena, aportando un hijo de su primer matrimonio, llamado Antonio. Con Margarita va a tener dos hijos: José, nacido en 1813 y Juan Melchor, nacido en 1815. El matrimonio trabaja en el campo al servicio de la familia Biglione. Francisco fallece el 11 de mayo de 1817 de una neumonía, cuando Juan solo cuenta con 21 meses de edad, y la madre Margarita tiene que ponerse al frente de la familia. Era una mujer de carácter férreo, voluntariosa y devota, y no cabe la menor duda que tuvo una gran influencia en la vida de su hijo pequeño. Vienen malos tiempos, agravado por las continuas guerras entre Francia y Austria que se disputan el Piamonte. Como consecuencia de ello muchos campos son arrasados. Es el año 1825 y Juan no había cumplido aún los diez años, cuando surge lo que calificará más tarde como un sueño premonitorio: Sueña que está en un gran patio donde juegan muchos muchachos y algunos de ellos dicen malas palabras. Se lanza sobre ellos con intención de golpearles pero en este momento aparece un Personaje quien le dice: No con puños sino con amabilidad vencerás a estos muchachos. Juan se atreve a preguntarle: ¿Quién eres? y obtiene la siguiente respuesta: Yo soy el Hijo de Aquella a quien tu madre te enseñó a saludar tres veces al día. Mi nombre pregúntaselo a mi Madre. Al instante aparece una Mujer de majestuosa presencia y le dice: Hazte humilde, fuerte y robusto… Al final añade: A su tiempo lo comprenderás todo. Este sueño y otros marcarían la vida de Don Bosco. En 1846, cuando tiene ya 31 años, recibe los consejos del Padre Cafasso quien le dice que debe dar crédito a sus sueños. Juan Melchor mostró siempre grandes deseos de estudiar pero la situación económica en su casa no lo permite y en 1828 deja Becchi para dirigirse a Moncucco, donde trabaja como pastor de la familia Monglia. Está a 8 Km de su pueblo y su distracción es reunir a niños y jóvenes en sus ratos libres para entretenerse con juegos de malabarismos y contar historias de carácter formativo. Su hermanastro Antonio se casa y la madre Margarita con sus otros dos hijos se trasladan a Sussambrino, lo cual aprovecha Juan para asistir a la escuela de Castelnuovo, distante 5 Km, los que recorre cuatro veces al día. En el año 1831 inicia sus estudios secundarios en Chieri, a 12 Km de Castelnuovo de Asti. Juan tiene que pagar 12 liras al mes y para reunir el dinero recorre las aldeas pidiendo alguna ayuda, realizando también trabajos de pastelería, sastrería, zapatería, ferretería, entre otros. Además se dedica al teatro y a la música. Es prestidigitador y crea un movimiento juvenil, llamado: Sociedad de la Alegría.

Vocación sacerdotal

Su deseo es ser sacerdote pero sus recursos siguen siendo escasos. Por ello decide ingresar en la Orden Franciscana y en este momento va a tener un nuevo sueño en el que aparecen unos frailes, presuntamente franciscanos, quienes le desaconsejan la idea. Es orientado por el Padre José Cafasso y posteriormente ayudado por el Padre Cinzano ingresa en el Seminario Diocesano de Chieri el 30 de octubre de 1835, a los 20 años de edad. La Iglesia atravesaba por un mal momento debido al movimiento espiritual y teológico que planteaba la doctrina jansenista, donde surgía como base fundamental la ascética mientras se alejaba de los Sacramentos, en especial de la Eucaristía. Esta corriente había prendido con fuerza en el Piamonte, siendo combatida por algunos clérigos como el Padre Cafasso, su confesor. Bajo la oposición de los jesuitas, la Iglesia termina condenando esta teología. Al principio, Don Bosco sufre las consecuencias de esta doctrina que le exige penitencias extremas como abstenerse de deportes y tener una elección limitada de amigos. No obstante, busca la Comunión a diario, a pesar de que la doctrina la desaconseja. Para ello se queda sin desayuno con el fin de poder comulgar en una Iglesia cercana. Don Bosco es ordenado sacerdote el 5 de junio de 1841 y celebra su primera Misa en la Iglesia de San Francisco de Asís de Turín, ante el altar del Ángel de la Guarda.

Actividad sacerdotal

Tiene 26 años, se queda en Turín y por consejos del Padre Cafasso ingresa en el Instituto Pastoral con el fin de profundizar en: tarea sacerdotal, teología moral y predicación. Al mismo tiempo presta servicios pastorales en diferentes centros. Un día, cuando se dirigía a la Iglesia de San Francisco de Asís con el objeto de celebrar Misa, se encontró a un sacristán quien maltrataba al joven Bartolomé Garelli por no saber ejercer de acolito. Este muchacho era pobre y abandonado y le confiesa a Don Bosco que no conoce el catecismo y no ha hecho la primera comunión. Después de la Misa, Don Bosco le da las primeras lecciones de catecismo y al siguiente domingo, Garelli regresa con 20 muchachos más que en poco tiempo aumenta el número de ellos. Entonces; Don Bosco recuerda aquel sueño que tuvo a los 9 años y comienza a pensar en reunir a aquellos niños abandonados pero chocará bruscamente con la sociedad de la época, incluidos algunos sacerdotes. Ante su “rara” conducta intentan ingresarlo en un centro mental. Don Bosco no se rinde y continua con su actividad, utilizando algunos espacios de la Iglesia de San Francisco de Asís, e incluso después arrienda algunas habitaciones y un campo.

Oratorio de Valdocco

Don Bosco encuentra unos terrenos en este lugar y el 12 de abril de 1846 el Arzobispo bendice la capilla. El conde de Cavour, temeroso de una contrarrevolución religiosa, intenta prohibirlo pero Don Bosco recibe el favor del Rey de Piamonte-Cerdeña, Carlos Alberto. Es ayudado en su labor por su madre Margarita, con su experiencia de ama de casa. En este lugar, los muchachos van a aprender un oficio al tiempo de recibir una formación cristiana. Don Bosco se inspirará en San Francisco de Sales quien llama su atención al conocer su vida donde destacan la amabilidad, dulzura y espiritualidad. Visitaba las fábricas donde trabajaban sus muchachos, vigilando que no fueran explotados, lo que le proporcionaría no pocos disgustos. Organiza retiros espirituales. Es el año 1847 y los muchachos tienen que buscar donde dormir, haciéndolo muchos de ellos en la calle. Preocupado por esta circunstancia, junto a su madre, organiza un internado, al mismo tiempo que estudia la conveniencia de crear talleres y así poder sacar a los muchachos de aquellas fabricas. De este modo, se trabajará en: calzado, sastrería, carpintería, imprenta y metalurgia. Al mismo tiempo se impartirán clases para procurar la ilustración de aquellos jóvenes. 

 En el oratorio de Valdocco, Don Bosco va a desarrollar aquellos sueños de la niñez. Recordemos cuales fueron sus tempranas actividades:

Durante las vacaciones escolares; continuaba ocupándose de los muchachos con narraciones, canticos y juegos. Entre ellos, enseñaba el catecismo y oraciones cristianas.

Trataba de conocer las inclinaciones de sus compañeros. La prioridad era los demás y a través del conocimiento del otro, sabía como llegar a su corazón.

Los muchachos le querían y le respetaban. La amistad hacia que los jóvenes no quisieran disgustar a Don Bosco. Ello llevaría a una especial pedagogía de: Hazte amar antes que temer.

Cada uno le quería como juez y amigo en las disputas. En todas las discusiones, propias de niños y jóvenes, Don Bosco estaba allí

Había juegos al aire libre en el prado de verano. Don Bosco utiliza el juego como herramienta educativa. Todo ello con gran contenido cristiano.

Hacia la Congregación

Don Bosco viene pensando en una comunidad religiosa. Es 1855 y se están suprimiendo las órdenes religiosas pero la labor por él efectuada con los jóvenes, ahora es muy bien vista por el Estado y se le admite su proyecto de congregación. No obstante, se le aconseja formar una sociedad clerical, en lo religioso dependiente de la Iglesia mientras que en lo social serian ciudadanos libres. Don Bosco acepta esta idea y crea su Congregación en donde hay sacerdotes y laicos que tendrán el nombramiento de señor en vez del de hermano o fray, no utilizando hábitos. Lo mismo ocurrirá con los nombramientos de Prior, Provincial y Superior General que serán sustituidos por los de Director, Inspector y Rector Mayor. Al convento se le llamará casa y a la provincia: Inspectoria. La Congregación tomará el nombre de salesiana en honor a San Francisco de Sales, santo en el que se mira Don Bosco. Francisco de Sales había nacido en el Castillo de Sales, el 21 de agosto de 1567. Había seguido a San Francisco de Asís y a San Felipe Neri. Persona alegre, paciente, optimista y amable. Eran las virtudes que habían despertado la devoción de Don Bosco hacía el Santo. Fue Obispo de Ginebra. Murió, a los 55 años, el 28 de diciembre de 1622, en Lyon. En 1665 fue canonizado por el Papa Alejandro VII y es considerado el Santo de la amabilidad.

El Padre Pestarino le había hablado a Don Bosco de una joven llamada María Dominga Mazzarello, la cual tenía un gran interés en ayudar a las muchachas necesitadas. El 8 de octubre de 1864 tiene un encuentro con ella y llegan al acuerdo de fundar un instituto de hermanas bajo las normas salesianas. Dotadas estas hermanas de un gran espíritu misionero, en el año 1877 emprenden una expedición a Uruguay, e instalándose en Villa Colón, en Montevideo, llega esta congregación a América.

Muerte de Don Bosco. Su legado

A las 4 y 45 horas de un 31 de enero de 1888, muere este apóstol de los jóvenes, cuando cuenta 72 años de edad. Su cuerpo permanece expuesto en la Basílica de María Auxiliadora hasta el 6 de febrero en que es sepultado en la casa salesiana de Valsalice. No obstante, más tarde volverá a la Basílica. En 1890 la Iglesia abre un proceso de beatificación y 39 años más tarde, el 2 de junio de 1929 es declarado Beato. Y 44 años después de abierto el proceso de beatificación, el 1 de abril de 1934 es declarado Santo por S.S. Pio XI. En la Basílica de San Pedro en Roma, se encuentra la estatua de Don Bosco, en el nicho reservado a los Santos fundadores de Órdenes religiosas. Está acompañado por dos muchachos. Domingo Savio y Ceferino Namuncurá, el primero Santo y el segundo Beato. Ello constituye el signo de la principal misión de Don Bosco: santificar a los jóvenes.

Un tiempo después de su fundación, los salesianos se van a extender por Latinoamérica, Francia y España. Después de una expedición a Argentina se crean oratorios que van a extenderse a Uruguay, Paraguay, Brasil y Ecuador. Don Bosco hablaba piamontés, italiano, español, francés e inglés. Además, sabía latín y griego. Dominaba varias profesiones: carpintería, metalistería, sastrería e imprenta. Fue capaz de diseñar imágenes como la de María Auxiliadora y los Doce Apóstoles para la Basílica de María Auxiliadora en Turín. Publicó numerosos libros, la mayoría de ellos sobre temas de interés espiritual y moral, como el Sacramento de la Confesión y la buena educación. Sobre la Virgen y los Santos: Sobre María Inmaculada, sobre San Pedro, San José esposo de María y Padre putativo de Jesús. Reglas para el cristiano, como: Sobre las prácticas de piedad. Otros muchos más, además centenares de cartas dirigidas a los jóvenes con instrucciones para su orientación. Dicen que la vida de Don Bosco se puede definir como: El hombre que consagró su vida a lo jóvenes. No podemos dejar de hacer un breve comentario sobre dos jóvenes frutos de la Congregación.

Santo Domingo Savio

Fue alumno del oratorio de San francisco de Sales. Murió tres semanas antes de cumplir los 15 años de edad pues había nacido el 2 de abril de 1842, en San Giovanni da Riva. Falleció el 9 de marzo de 1857 en Mondonio, ambas localidades pertenecientes en la época a Piamonte-Cerdeña. Era el mayor de cinco hijos de una humilde familia. Fue acolito desde muy pequeño y el día de su primera comunión redactó el firme propósito: Prefiero morir antes que pecar. A los 12 años acude a Don Bosco y le pide ser admitido en su colegio. Su corta vida se caracterizó por su austeridad en comidas y costumbres, practicas de piedad y una gran devoción a la Virgen. En una ocasión dejó de bañarse en un pozo porque escuchaba malas conversaciones. Era apaciguador entre las peleas de sus compañeros y por votación popular obtuvo el Premio de Compañerismo durante tres años. Fundó la Compañía de la Inmaculada, junto a varios compañeros. Un día, después de la Misa, lo encontraron en la Iglesia en éxtasis. Su salud comenzó a debilitarse y los médicos le diagnosticaron algún tipo de inflamación pulmonar, según la medicina de la época le aplicaron una sangría pero Domingo sigue empeorando y el 9 de marzo de 1857 después de confesar, comulgar y recibir la Unción de los enfermos; Domingo entrega su alma a Dios. Es enterrado en la capilla del cementerio de Mondonio hasta que en 1914 es trasladado a Turín para ser sepultado en la Basílica de María Auxiliadora de esta ciudad. El 12 de junio de 1954 fue canonizado por el Papa Pio XII.

Beato Ceferino Namuncurá

Nació el 25 de agosto de 1886 en la aldea de Chimpay, provincia de Rio Negro, Argentina. Falleció el 11 de mayo de 1905, a los 18 años de edad, en Roma. Era hijo de una cautiva huinca chilena y del cacique Manuel Namuncurá, líder del pueblo mapuche quien tras cooperar en una revolución nacional fue elevado al rango de coronel del ejército de la nación Argentina. Ceferino había sido bautizado por los misioneros salesianos. Con solo 10 años de edad, su padre lo manda a unos talleres de la Armada Argentina en Tigre, provincia de Buenos Aires, pero Ceferino no se adapta a aquel ambiente y entonces su padre decide mandarlo a los salesianos, donde ingresa el 20 de septiembre de 1897 como estudiante interno. Allí recibe la primera comunión y confirmación. A principios de 1902 su salud se deteriora siéndole diagnosticado una tuberculosis pulmonar. Entonces, los salesianos deciden enviarlo a Viedma en la Patagonia argentina, esperando que los aires de aquella región favorecieran la curación de la enfermedad. En 1903, en el Colegio de San Francisco de Sales de aquella localidad inicia los estudios secundarios como aspirante salesiano. El 19 de julio de 1904, cuando cuenta 17 años, ante la no buena evolución de su afección, los salesianos deciden enviarlo a Turín, donde puede tener mejor tratamiento, al mismo tiempo que podrá continuar con los estudios sacerdotales. En marzo de 1905 tiene lugar una reactivación de la enfermedad y es ingresado en el Hospital de los Hermanos de San Juan de Dios, de la localidad. Allí será atendido por el Doctor José Lapponi quien fue médico personal de León XIII y Pio X. El 11 de mayo de este mismo año; fallece Ceferino Namuncurá, siendo enterrado al siguiente día en el cementerio popular de Roma en Campoverano. Un entierro humilde, solo la presencia de algunos salesianos y unos pocos compañeros de estudio. Una cruz de madera con su nombre, indicaba el lugar de la sepultura. En 1924 por orden del presidente de Argentina, Marcelo de Alvear, los restos de Ceferino serán repatriados para ser enterrado en la capilla del antiguo Fortín Mercedes, en la localidad de Pedro Luro, provincia de Buenos Aires. En 1930 el padre Luis Pedemonte comienza a propagar las numerosas virtudes del joven Ceferino y la gente comienza a rezarle y a obtener gracias por su intercesión. También comienza a publicar unas cartas de Ceferino, llenas de espiritualidad. El 2 de mayo de 1944 se inicia el proceso de beatificación y el 3 de marzo de 1957, Pio XII admite la causa. El 22 de junio de 1972, Pablo VI lo declara venerable y anteriormente a ello habían comenzado a  circular estampas de Ceferino por Buenos Aires. En 1992 sus restos son trasladados al Santuario de María Auxiliadora de Fortín Mercedes. El 7 de julio de 2007, Benedicto XVI firma el decreto de Beatificación, siendo declarado Beato el 11 de noviembre de ese año en una ceremonia en su ciudad natal de Chimpay. Una junta médica en el Vaticano consideró milagrosa la curación de una joven madre argentina, de 24 años, llamada Valeria Herrera, y residente en la ciudad argentina de Córdoba,  afectada por un cáncer de útero se había encomendado a Ceferino Namuncurá. El 12 de agosto de 2009, su familia obtiene el permiso para trasladar sus restos a la Comunidad de San Ignacio en el departamento de Huiliches, provincia de Neuquén, a 60 Km de Junín de los Andes. Miles de peregrinos acuden a este lugar.  

La Familia Salesiana va a estar constituida por instituciones, congregaciones y asociaciones cuyo modelo es la forma de vivir de San Juan Bosco.



Detalles del monumento dedicado a San Juan Bosco por antiguos alumnos salesianos en San Fernando, Cádiz


BIBLIOGRAFÍA

CONOCE A DON BOSCO.www.conoceadonbosco.com

CEFERINO NAMUNCURÁ. Diccionario de Mitos y Leyendas.www.cuco.com

CEFERINO NAMUNCURÁ. Mestizo y Santo. Patagonia-Argentina.www.patagonia-argentina.com

MISIONES SALESIANAS. “Don Bosco 200 años. Educar y Evangelizar desde la alegría”. 265-Abril 2015.pp 15-19

SANTO DOMINGO SAVIO. EWTN.www.ewtn.com