NAUFRAGIO

Escrito por humanidadesymedicina 02-03-2014 en Crucero. Comentarios (0)

NAUFRAGIO

 El próximo día 10 de marzo se cumplen 119 años de la desaparición del crucero Reina Regente cuando realizaba una travesía de Tánger a Cádiz.

El Reina Regente era un crucero de primera clase con casco de hierro y blindado. Fue construido en los astilleros James & George Thompson & C₀ de Clydebank, en Glasgow. Se le instaló una maquinaria potente capaz de alcanzar una velocidad de 20 nudos y con gran autonomía. El costo fue de 243.000 libras esterlinas, próximo a los 6 millones de pesetas de aquella época. La dotación española se hizo cargo del buque en el mismo Glasgow. Las características eran:

Desplazamiento: 4770 toneladas.

Eslora: 97,30 m.

Manga: 15,43 m.

Puntal: 8,92 m.

Calado: 5,95 m.

Dotación para 420 hombres.

Cuatro máquinas horizontales Thompson con una potencia máxima de 11.598 caballos de vapor y dos hélices de 5,63 mm de diámetro.  Autonomía para 12.000 millas y una capacidad de carga de 1285 toneladas de carbón. El casco llevaba una protección de planchas de acero de 3,5 pulgadas de espesor en la zona alta y 3 pulgadas en la zona inclinada mientras que las máquinas, calderas y pañoles estaban blindados con acero de 3 a 3,5 pulgadas de espesor. El casco quedaba dividido en 156 compartimientos estancos. En cuanto al armamento diremos:

4 cañones González Hontoria de 240 mm., colocados 2 a proa y 2 a popa.

6 cañones González Hontoria de 120 mm.

6 cañones Nordenfelt de 57 mm.

1 cañón Nordenfelt de 42 mm.

4 cañones Hotchkiss de 37 mm.

5 ametralladoras.

5 tubos lanzatorpedos con 20 torpedos del tipo Whithehead almacenados a bordo.

Es botado el 24 de febrero de 1887 y se completa el alistamiento el 1 de enero de 1888. 

A finales del mes de febrero de 1895; nuestro buque se encuentra en el Arsenal de la Carraca, en San Fernando, con algunos problemas en sus máquinas y calderas, estudiándose la posibilidad de viajar a Cartagena con el objeto de realizar una reparación, probablemente de cierta especialidad. Encontrándose en estas circunstancias, llega marzo y su comandante recibe la orden de trasladar a Marruecos una embajada del sultán de este país, Muley Abdelaziz, la cual regresaba de Madrid donde se había mantenido conversaciones relacionadas con la revisión del Tratado de Marrakech, firmado el 5 de marzo de 1894 que ponía fin a la contienda con los rifeños en 1893. En este tratado, Marruecos además de castigar a la kábilas rifeñas, se comprometía a pagar a España una indemnización de 20 millones de pesetas, haciéndose además responsable de garantizar la paz; manteniendo un efectivo militar competente, vigilando los movimientos de los rebeldes rifeños y evitando nuevos levantamientos. Este tratado precisó de revisiones periódicas por la conflictividad del territorio. La comitiva marroquí presidida por Hajd- Abd-el-Kerin Brisha, llega a Cádiz el día 8 de marzo; y como el Reina Regente es el único buque de alto tonelaje disponible que puede garantizar un desplazamiento adecuado; el capitán general del departamento ordena al comandante del crucero, capitán de navío Francisco Sanz de Andino, de forma verbal, al parecer, partir rumbo a Tánger con los miembros de la comitiva marroquí como pasajeros. Después de haber embarcado 546 toneladas de carbón y 311 toneladas de agua dulce para poder generar vapor; el sábado día 9 de marzo el crucero parte de Cádiz con rumbo a Tánger y después de siete horas de viaje fondea en la rada de esta ciudad costera marroquí, hacía el anochecer. Se encuentra lejos del muelle y con poca visibilidad por lo que se espera al siguiente día para desembarcar la delegación marroquí. En la mañana del día 10 acude la embarcación del práctico del puerto y creyéndose de que existe riesgo para efectuarse el desembarco, no siendo aconsejable cambiar el lugar del fondeadero por la dificultad en el manejo de las anclas, los diplomáticos pasan a un bote que les llevarán al vapor remolcador. Desde las primeras horas de la mañana se ha levantado un viento del S.O. que va aumentando su intensidad. El barómetro ha experimentado un notable descenso de la presión atmosférica. El cónsul de España en Tánger se ha puesto en comunicación con Sanz de Andino, manifestando que ha hecho las oportunas diligencias para que el navío pueda quedar resguardado en puerto. Son las 10 y 30 horas de la mañana, el puerto de Tánger está cerrado, el crucero leva anclas, dobla el “Muelle Viejo” y pone proa al N.O., con rumbo a Cádiz. Se sabe que al encontrarse a unas tres millas de la costa paró las máquinas. Esta detención fue vista por dos personas quienes han facilitado los detalles. El ministro plenipotenciario de España en Tangar, desde la Alcazaba y el primer dragomán de la Embajada francesa; Mr. Malparty quien desde los altos de su casa de Marshan observa mediante un catalejo como el crucero se detiene y parte de su dotación se dirige a la toldilla, descolgándose por la aleta de babor algo parecido a un buzo. A la media hora, el buque se pone en movimiento con rumbo norte. Eran las 12 y 15 horas y el diplomático francés comprueba en un barómetro una presión de 720 mm. Poco tiempo después parece ser que fue visto por los vapores británicos Mayfield y Matheus. El capitán del primero de ellos al arribar al puerto de Barcelona, días después, se dirigió a la Comandancia de Marina para notificar que vio un buque de guerra que a pesar de no notar que tuviera avería alguna daba grandes balanceos. Al mostrársele una fotografía del Reina Regente, verificó que era parecido y lo situó a unas 12 millas de Cabo Espartel y navegando hacía Cádiz. Por su parte; el capitán del Matheus, navegando rumbo al Estrecho y con destino a Génova, comentó que sobre las 12 y 30 horas sufrieron un fortísimo chubasco de viento y agua. Pasaron a una milla y media de un buque de guerra sin ser capaces de reconocer su nacionalidad por la poca visibilidad existente pero podía ser el Reina Regente. El capitán de fragata Miguel Aguirre por orden del mando superior, recoge la información de unos campesinos del poblado de Bolonia en Tarifa quienes manifestaron que a eso de las 3 de la tarde pudo verse desde esa localidad un barco de guerra atravesado en la mar y luchando a duras penas contra el temporal. Según la lista de desaparecidos, la dotación estaba compuesta de la siguiente manera:

Comandante: Capitán de Navío: Francisco Sanz de Andino y Martí

2º Comandante: Capitán de Fragata: Francisco Pérez y Cuadrado

Tenientes de Navío: 4

Alféreces de Navío: 4

Contador de Navío

 Segundo  Capellán

Maquinista Mayor de 1ª

Maquinista Mayor de 2ª

Guardiamarinas: 5

Primer contramaestre: 1

Segundos contramaestres: 3

Terceros contramaestres: 3

Primer condestable: 1

Segundos condestables: 5

Terceros condestables: 2

Primeros maquinistas: 3

Segundos maquinistas: 5

Terceros maquinistas: 8

Aprendices de maquinistas: 9

Primer escribiente: 1

Segundo escribiente: 1

Obreros torpedistas: 2

Primer carpintero

Carpintero calafate

Herrero

Armero

Buzo

Artilleros de primera: 18

Artilleros de segunda: 9

Cabos de mar de primera: 11

Cabos de mar de segunda: 13

Marineros de primera: 49

Marineros de segunda: 79

Marineros de segunda con oficio:

Marineros carpinteros: 2

Marinero despensero: 1

Cocinero de equipaje: 1

Marinero corneta: 1

Criados particulares: 3

Marineros fogogoneros de primera: 41

Marineros fogoneros de segunda: 18

Infantería de marina:

Teniente: 1

Sargentos segundos: 2

Cabos primeros: 4

Cabos segundos: 3

Cornetas: 2

Soldados: 33

Aprendices de la Escuela de Artillería de mar: 49

Sanidad:

Primer médico: 1

Segundo médico: 1

Primer practicante: 1

Tercer practicante: 1

En total suman: 412 hombres.

Dada la finalidad de este blog de tratar de la presencia de la sanidad en todo tipo de catástrofes; vamos a ocuparnos de los dos médicos y los dos practicantes que formaban parte de la dotación de dicho buque.

Primer Médico, equivalente a capitán. José María Robles y Villar

Natural de Madrid; se forma como médico en la Facultad de Medicina de esta capital e ingresa en la Armada en 1881. Pasa por los hospitales de Cartagena y de San Carlos en San Fernando, servicios médicos de la Corte en Madrid, Comandancia de Marina de Cádiz, Regimiento de Infantería de Marina de Cartagena, distintas unidades navales  y Apostadero de Filipinas. Participa, embarcado en el crucero Conde del Venadito, en la primera Guerra del Rif, llamada también “Guerra Chica”o “Guerra de Margallo”. El 14 de agosto de 1894; embarca en el crucero Reina Regente. Es autor de dos memorias clínicas; sobre la transfusión de sangre y acerca de la influencia del alcohol sobre el organismo humano. Se encontraba en posesión de la Cruz del Mérito Naval de 1ª clase y de la Cruz de Carlos III. Muere a los 34 años

Segundo Médico, equivalente a teniente. Tadeo Lapesa y Collado

Natural de Salvacañete, en la provincia de Cuenca; se forma como médico en la Facultad de Medicina de Valencia. Ingresa en la Armada en 1889. Pasa por los hospitales de Ferrol y Cartagena. Apostadero de Filipinas. Estuvo embarcado en varias goletas y cañoneros, y en el crucero Alfonso XII. El 15 de agosto de 1894; embarca en el crucero Reina Regente. Muere con 31 años

Primer Practicante, equivalente a Primer Contramaestre. Luis Serrano y Álvarez

Natural de San Fernando en Cádiz; nace en la calle Santa Ana, conocida como Comedias Viejas, en el número 9. Se forma como practicante en el Hospital de San Carlos del Departamento Marítimo de Cádiz, y en este departamento efectúa el examen de ingreso en el Cuerpo de Practicantes de la Armada. Ingresa en el año 1858, pasando por numerosas unidades navales, Hospital de Manzanillo en Cuba y enfermería de esta localidad en otra ocasión, enfermería del Arsenal de la Carraca en San Fernando y Hospital de San Carlos en este departamento. Participa; en el combate del Callao a bordo de la fragata Numancia, en la primera guerra de Cuba o Guerra de los diez años que comienza con los disturbios de Manzanillo, y en el asedio de los cantoneros gaditanos al Arsenal de la Carraca. Fue náufrago del cañonero Paz frente a las costas de Conil de la Frontera. No se sabe la fecha de embarco en el crucero Reina Regente. Estaba en posesión de la Cruz de Plata del Mérito Naval con distintivo rojo, Cruz Roja sencilla del Mérito Militar, y Medalla de la Guerra Civil de 1873 y 74 con pasador de la Carraca. Obtuvo el título de Subayudante de 3º clase de la Brigada Sanitaria. Muere con 56 años

Tercer Practicante, equivalente a Tercer Contramaestre. Eduardo Catalá y Plat

Nace en Játiva, provincia de Valencia. Aunque la documentación existente es escasa, probablemente se formó como practicante en el Hospital Militar de Cartagena y en este departamento realizaría el examen de ingreso en la Armada. En 1882 es practicante supernumerario. En 1886 es tercer practicante excedente por reforma del cuerpo, pasando a tercer practicante de número en 1891. Su vida profesional transcurre entre Fernando Póo y el Hospital de Cartagena, donde se encuentra destinado en el año 1893. No sabemos la fecha de embarco en el crucero Reina Regente pero debió ser próxima a este último año. Muere a la edad de 36 años.

El naufragio del crucero Reina Regente causó una gran consternación en el país. Desde el Congreso se pidió responsabilidades y la Armada nombró una comisión investigadora del accidente. La prensa de la época se hizo eco de la noticia y gran parte de España lloró su perdida. Hoy; después de muchos años de aquella desgracia, todavía se recuerda y existen debates acerca de los motivos de la tragedia y en qué lugar del fondo marino yace nuestro célebre crucero.

Yo le pediría al amable lector de estas líneas que en el despertar del próximo día 10 tenga un recuerdo seguido de una oración para los náufragos del crucero Reina Regente que tan trágicamente perdieron la vida aquel día 10 de marzo de 1895.

DESCANSEN EN PAZ

Bibliografia

ARAGÓN FONTENLA, M. “Historias de la Mar”: “¿Dónde se encuentra el Reina Regente?” Revista General de Marina. Marzo de 2001, pp. 247-262.

BLANCA CARLIER, J Mª “El naufragio del Reina Regente y otros naufragios ocurridosen 1895”;  www. Islabahia.com, 13/10/2008

GIL HONDUBILLA, J. El crucero Reina Regente y su hundimiento el 9 de marzo de 1895. Colección Barlovento. Madrid, 2004

MOLLÁ AYUSO L. “Historias de la Mar. 100 años del Reina Regente”. Revista General de Marina. Marzo, 1995, pp. 329-340.

ROCA NÚÑEZ, J. B. La Sanidad de la Armada en la segunda mitad del siglo XIX. Pendiente de editar

ARCHIVO GENERAL DE MARINA ÁLVARO DE BAZÁN

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