Las tres caídas de Jesús

Escrito por humanidadesymedicina 02-04-2015 en tres. Comentarios (0)

Por la Vía Dolorosa

Triste vía en Jerusalén

Los soldados le abrían paso a Jesús

Más la gente se acercaba

Para ver al que llevaba aquella Cruz

El sangraba por los golpes

Que en la espalda recibió

Con espinas coronado fue el Señor

Y con cada paso vio

El desprecio de la gente que Él amó

Vía Dolorosa. letras.com

Introducción

Las tres caídas de Jesucristo durante su caminar desde el palacio de Poncio Pilatos hasta el Calvario, se conocen desde tiempos antiquísimos y han sido incorporadas al Vía Crucis. Ha sido motivo de profunda meditación y ha dado origen al título de numerosas Hermandades que llevan diversos nombres como el de Las tres caídas, Santísimo Cristo de las tres caídas, Nuestro Padre Jesús de las tres caídas… En cambio; no existe ninguna cita en los Evangelios que diga que Jesús cayera bajo el peso de la cruz. No obstante, las tres caídas de Jesucristo han tenido un gran arraigo, como estamos viendo, en la tradición cristiana y constituyen las estaciones 3ª, 7ª y 9ª del Vía Crucis. De este modo: son hechos transmitidos por la tradición, con el consiguiente valor que aquello merece. Pero es lógico que Cristo tuviera alguna caída durante su accidentada marcha. Hemos de tener en cuenta el enorme agotamiento físico y psíquico a que estuvo sometido. Comienza su calvario en el Huerto de los Olivos, donde según el Evangelio de San Mateo: Y sudó gruesas gotas de sangre que cayeron al suelo. A  continuación viene el interrogatorio del Sanedrín y más tarde el de Poncio Pilatos para seguirles los azotes, colocación de la molestísima corona de espinas y la gran cantidad de insultos y vejaciones a que estuvo sometido. Examinando la Sábana Santa, se observa que las rodillas, sobre todo la izquierda, muestran señales de importantes contusiones y heridas, distinguiéndose manchas de suciedad que corresponden a tierra mezclada con sangre. Por otra parte; hay signos en la zona de la nariz de contusiones con suciedad en ellas, igual que en el caso anterior. A ello se le añadirá signos de heridas en cara, pómulos y frente, producidas sin duda alguna por fuertes traumatismos que se corresponderían con una violenta caída al suelo. Manuel Carmelo Serrano dice que el estado físico de Jesús debió de ser tan malo que los romanos dispusieron la ayuda de un hombre llamado Simón de Cirene para ayudarle a llevar la Cruz. Los Evangelios hablan de él y es descrito como el padre de Alejandro y Rufo, que volvía del campo.

La Vía Dolorosa

Hay  una calle en la ciudad vieja de Jerusalén que la tradición afirma corresponder al itinerario de Cristo cargando con la Cruz para llegar al lugar de su Crucifixión. En ella están marcadas 9 estaciones de las 15 que comprende el Vía Crucis porque las otras 6 corresponden a la Iglesia del Santo Sepulcro, donde está el final. El itinerario tradicional comienza en la Puerta de San Esteban, dentro de la Puerta de los Leones, para dirigirse al Oeste y terminar en la Iglesia del Santo Sepulcro. Hay noticias de que la procesión inicial la realizaron los Franciscanos en el siglo XIV. Otro itinerario es el que comienza en el Monte de los Olivos, se detiene en Getsemaní para dirigirse a la Ciudad Vieja y tomando la Puerta de los Leones, se accede a la Vía Dolorosa.

I ESTACIÓN

Se encuentra cercana al Monasterio de la Flagelación, donde tuvo lugar el interrogatorio de Poncio Pilatos. Se levanta una capilla llevada por los franciscanos. En esta estación se recuerda a Jesús condenado a muerte.

II ESTACIÓN

En el Arco del Ecce Homo. Es un arco construido por Adriano en 135 a. C. En este lugar se encuentra la Iglesia del Ecce Homo. Se recuerda a Jesús cuando toma la Cruz.

III ESTACIÓN

Está dedicada a la primera caída de Cristo. Hay una pequeña capilla perteneciente a la Iglesia Católica de Armenia.

IV ESTACIÓN

Hay un pequeño oratorio en una luneta sobre la entrada y con un bajo relieve, obra del artista polaco Zieliensky. Aquí Jesús se encuentra con su Madre, aunque no está escrito este hecho en los Evangelios.

V ESTACIÓN

Hay una inscripción en el arquitrabe de una puerta que señala el encuentro de Jesús con el Cirineo.

VI ESTACIÓN

En este lugar se encuentra una Iglesia Ortodoxa Griega, muestra el lugar de encuentro de Jesús con la mujer Verónica. Según la tradición, esta mujer limpió el rostro de Jesús con un pañuelo de seda, quedando en él el Rostro impreso.

VII ESTACIÓN

Corresponde a la segunda caída de Jesús. Señalado por un Pilar entre la Vía Dolorosa y la calle del Mercado.

VIII ESTACIÓN

Hay un monasterio Griego Ortodoxo. Se destaca en él; la Cruz ennegrecida, se supone que es el lugar donde Jesús encuentra a las piadosas mujeres, según San Lucas.

IX ESTACIÓN

Corresponde a la tercera caída de Jesús. Como referencia una columna de la época romana a la entrada de un monasterio copto.

ESTACIONES X, XI, XII, XIII, XIV Y XIV. Están dentro de la Iglesia del Santo Sepulcro. Es una Basílica custodiada por católicos y ortodoxos. Según los Evangelios; en aquel lugar hubo una tumba propiedad de José de Arimatea, excavada en una roca, y sería el lugar donde se enterró el cuerpo de Jesús. Cerca estaba el Gólgota, palabra del arameo que significa calavera, lugar de la Crucifixión. Entre la tumba y este último lugar está la piedra de la Deposición, la cual sería el lugar donde fue depositado el cuerpo de Jesús para ser preparado antes de su sepultura. Todos estos lugares quedan en el interior del templo. Descubierto el lugar por Santa Elena, madre del emperador Constantino, este mandó construir la primitiva Basílica en el año 326 de nuestra era. En el 1009 fue destruida por los musulmanes para ser reconstruida por los cruzados, años más tarde.

Primera caída de Jesús

Siglos antes había dicho el profeta Isaías: Dios cargó sobre él los pecados de todos nosotros. Físicamente Jesús estaba agotado por la sangre perdida en la dura flagelación a la que había sido sometido. Se encontraba en ayunas sin haber comido ni dormido. Se sucedían los golpes, risas e insultos de los soldados. A este agotamiento físico habrá de sumársele el agotamiento psíquico. Cristo se levanta a duras penas pero toma de nuevo la cruz.

Segunda caída de Jesús

Dice el profeta: Al ser maltratado, se humillaba y ni siquiera abría su boca, como un cordero llevado al matadero, como una oveja muda ante el que le esquila, El no abría su boca. Jesús que había tomado de nuevo la cruz y cargando con ella llega a una cima empinada que daba a una de las calles de la ciudad. Extenuado y sin fuerzas cae por segunda vez. Falta menos para llegar al Calvario y Jesús está empeñado en llevar a cabo los planes del Padre. Logra coger fuerzas y  levantarse para seguir el camino.

Tercera caída de Jesús

De nuevo; el profeta Isaías, dice: El Señor quiso aplastarlo con el sufrimiento. Jesús ha llegado a las cercanías del lugar de la Crucifixión, está exhausto y sin aliento pero mantiene la decisión de continuar con su misión Redentora. Agotadas sus facultades, tanto físicas como psíquicas, en cumplimiento a la voluntad del Padre, consigue llegar a la meta sin desplomarse. Debió respirar hondo para sufrir el próximo y definitivo martirio.

Epílogo

En estas caídas, Jesucristo nos exhorta a levantarnos después de cada bache para proseguir el camino de la vida. En el sentir del cristiano, el Vía Crucis no fue únicamente el camino hacia el lugar de la ejecución pues veremos que en cada paso de Jesús, en cada gesto o palabra hay un continuo mensaje, no solo para los presentes en aquellas circunstancias sino para los que contemplamos el Hecho a través de los ojos de la historia. Jesús con su Pasión y Muerte nos quiere revelar la verdadera relación entre Dios y los hombres.

Recorrer la Vía Dolorosa es un acontecimiento en la vida que no se puede olvidar. En el mes de marzo de 1992 tuve la oportunidad de recorrerla junto a mi esposa. Reconozco que durante tiempo estuve desorientado y sorprendido a causa de la gran muchedumbre que se agolpaba por todas partes. Recuerdo a unos vendedores palestinos bajando sus carros sobre los peldaños de una parte del camino mientras unos niños jugueteaban. Era el mes de Ramadán y multitud de musulmanes, con sus alfombras de oración, se dirigían a la Mezquita de Omar. En dirección opuesta, turistas y peregrinos avanzábamos. De pronto nos cruzamos con una patrulla del Ejército israelí, con sus uniformes caquis y sus boinas de color verde pistacho. Nos viene un olor agradable a sopa de Ramadán, parecido al que había conocido en una visita a Marruecos, mientras se escucha un cántico árabe. Nos encontramos en una explanada del camino donde hay un zoco con pequeñas tiendas, con trajes de diversos colores, bolsos y variedad de objetos. Continuamos la Vía y al poco tiempo estamos en otra explanada y, al frente: la Basílica del Santo Sepulcro. En la explanada hay mercaderes que venden objetos cristianos como rosarios e imágenes de Jesús y su Madre. También golosinas. Una vez entrado en la Iglesia, nuestro guía israelí nos condujo al lugar del Calvario, y cuando me encontré ante una sencilla roca no podía creer donde estaba. Estuvimos un tiempo de rodillas para pasar a sentarnos en un banco situado más atrás y nos dimos cuenta que a nuestras espaldas había un religioso ortodoxo, rezando piadosamente. Después de mucho tiempo, he logrado entender mejor el significado del recorrido. El enorme gentío que circulaba por la Vía Dolorosa sería aquel que muchos siglos antes contemplaba la escena de la conducción de Jesucristo. Seguro que no era un espectáculo agradable para la gran mayoría. Muchos de los enemigos de Jesús que lo habían condenado, se lamentarían de haber llegado a aquella circunstancia. Otros que no lo conocían verían la escena con curiosidad e indiferencia pero le aterraría. Sus amigos tendrían miedo de haber perdido a un maestro. Pero todos, excepto su Madre, no entendían el porque de aquel fatal desenlace. Tuvo que pasar unos días para que  sus discípulos comenzaran a entender las Escrituras.

Bibliografía

“El Vía Crucis, resumen de toda una vida”. Catholic. net. www.es.catholic. net/

“El Vía Crucis, un camino de dolor y de luz”. Asociación Cultural Salvadme Reina de Fátima. Madrid

SERRANO, M.C. “Las tres caídas. Nazarenos de Cristo”. www.nazarenosdecristo.com

“Vía Crucis”. Directorio franciscano. www.franciscanos.org

“Vía Dolorosa”.www.wikipedia.org

“Vía Dolorosa hasta el Santo Sepulcro”. Viajeros Callejeros. www.viajeroscallejeros.com

“Vía Dolorosa. Israel”. www.goisrael.es

“Vía Dolorosa”. Spanish versión letras. Com